| Los informes que molestan |
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| Escrito por juan |
| Lunes 28 de Julio de 2008 11:22 |
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Recuerdo aquellos tiempos, los buenos tiempos de la administración Arias Sánchez, tiempos de promesas y de vacas gordas, en que el equipo propagandístico del gobierno nos vendía el Plan Nacional de Desarrollo como si fuera la solución de todos nuestros problemas. Los hermanos Arias, interesados únicamente en la aprobación del TLC, no tenían un plan de gobierno ni una agenda legislativa de desarrollo, pero tenían a su mejor hombre, Kevin Casas, master en memorandos, trabajando en un plan de desarrollo como nunca antes se había visto en Costa Rica.La presentación del plan, exquisita obra producto de más de un año de trabajo, también fue un evento como nunca antes se había visto: en el Teatro Nacional y con el sello Jorge Manuel Dengo. Tan cierto es que los Arias solo estaban interesados en la aprobación del TLC que a la hora de decidir entre Fernando Sánchez y Kevin Casas sacrificaron al gestor del PND, plan del que ahora más bien ni se habla porque ya a estas alturas se puede decir que la propuesta no pasó de simple palabrería, y para muestra un botón: Como uno de los puntos fuertes del PND se hablaba de que en esta ocasión se había trazado un sistema de rendición de cuentas, de forma que los ministros y demás jerarcas rendirían un informe anual a efecto de que el gobierno pudiera verificar su desempeño. En otras palabras: se trataba de un plan a prueba de fallas. Como reza el adagio popular: “el papel aguanta lo que le pongan”, mientras que los hechos reflejan un panorama muy diferente, al punto que pareciera más bien que casa presidencial giró órdenes de que no se le informara de nada al presidente Arias “para no molestarlo”. Así es: para no molestarlo. Y es que en su comparecencia ante la comisión de gasto público, instancia de la Asamblea legislativa que está investigando el caso de las asesorías pagadas por el BCIE, el ministro de Vivienda, Fernando Zumbado, interrogado acerca de si Oscar Arias conocía el destino que se le habría dado a los fondos despilfarrados por ese Ministerio, respondió que no, que no le informó al presidente Arias para no molestarlo. Un millón y medio de dólares en asesorías, ochocientos millones de colones para ayudar a los pobres, ¡y no le informó de nada al presidente para no molestarlo! ¡Millones de dólares en donaciones internacionales desfilan frente a las narices de Oscar Arias y tal parece que él ni cuenta se da! Y algo similar ocurre con Rodrigo Arias, que en una entrevista con Pilar Cisneros de Telenoticias no supo decir quién era la persona del gobierno que se encargaba de fiscalizar la correcta administración de los fondos del BCIE. No saben qué es lo que pasa con la plata de Costa Rica pero, claro, tienen dos asesores, también pagados con fondos del BCIE, que constantemente “informan a casa presidencial de todo lo que está pasando en la Internet”, según manifestó la asesora Adriana “Mimí” Prado en el programa de radio “Nuestra Voz”. Así de conveniente es la política de transparencia, de rendición de cuentas y de cero tolerancia a la corrupción de este gobierno. Gracias a sus espías de la Red los Arias se enteran de todo lo que está pasando en Internet, y gracias a ministros complacientes desconocen las cosas malas del gobierno. |



Los hermanos Arias, interesados únicamente en la aprobación del TLC, no tenían un plan de gobierno ni una agenda legislativa de desarrollo, pero tenían a su mejor hombre, 

